19 julio 2014

La vida interior

Llega, luego de muchos años, la secuela del relato La muerte interior, y será en el e-book conmemorativo que Alfa Eridiani editará en el mes de setiembre. El relato en cuestión no podría llamarse de otra manera: La vida interior, y es asimismo, un cuento bélico sobre futuras guerras y futuros métodos de destrucción masiva. El ser humano vuelve a ser el centro de la discusión y nuestros esquemas éticos se ponen una vez más en tela de juicio. ¿Qué es, concretamente, la guerra? ¿De qué somos capaces? ¿Existen reglas válidas cuando la supervivencia está en juego? ¡Vaya!, nada más lejos de mí el deseo de un futuro envuelto en el belicismo y la falta de escrúpulos. Quizás sea por eso que represento una vez más tan feroz dilema existencial, porque la terrible posibilidad de un futuro así me mueve a escribir y especular a través de la ciencia ficción.
La publicación será en setiembre y éste es el anuncio oficial:

E-book conmemorativo

Una vez leídos los cincuenta y seis cuentos llegados de todas las partes de habla hispana, el Comité Editorial de Alfa Eridiani se complace en anunciar los seleccionados para el ebook que nos planteamos publicar el 1 de septiembre de 2014.

Biológico de Alfonso Cano Farragute
Desde el planeta sin sombra de Peter Domínguez
Dos respuestas de Carlos Enrique Saldivar Rosas
El accidente de Pedro Pablo Enguita
El último viaje de Silvia Pato     
Espada de luz y de silicio de Lola Robles
Fin y principio de Laura Ponce
Foxie Hallyfax, agente de recuperación de Joserra Vila     
La vida interior de Claudio Alejandro Amodeo
Los últimos artesanos de Víctor Manuel Valenzuela Real           
Matar el tiempo de Sergio Bayona
Multiverso de Daniel Frini
No es justo de Luís Arturo Chí Jiménez
Náufragos de la Tierra de Hugo A. Ramos Gambier
Purgatorio 42 de Teresa P. Mira de Echeverría
Siempre te puedes marchar de Raúl A. López Nevado
Sin mí de Juan Herreira Oteiral
Teoría y Kaos de Javier Fernández Bilbao
Última oportunidad de Enza Scalici
Un descubrimiento insólito de Adriana Alarco de Zadra    
Víctimas de Andrés Urrutia


En Madrid a 17 de Julio de 2014
El Equipo Editorial

11 julio 2014

Dulce Abigail

Tengo la alegría de haber sido seleccionado para participar de la antología Calabacines en el Ático, con mi relato Dulce Abigail, de reciente factura, un relato breve y perturbador escrito especialemente para la convocatoria (máximo de 333 palabras y temática macabra, con espíritu Grand Guiñol) .
El antologador es Santiago Eximeno, enorme escritor de literatura de terror y, en especial, de la literatura breve, y la editorial es Saco de Huesos, una editorial española de género que ya se ha arraigado fuerte y se ha hecho de múltiples galardones y elogios en los últimos años.
No puedo menos que agradecer a estos incansables compañeros de letras que, mes tras mes, trabajan duro en pos del crecimiento de la literatura fantástica en español.
Cuando sea publicada la antología estaré anunciándolo por aquí para que puedan leerla y disfrutarla.

21 junio 2014

Reseña: Buenos Aires Próxima. Una antología fantástica.

No suelo ponerme en el papel de crítico. No me gusta dar opiniones sobre las obras de otros escritores porque considero imposible desvincularme del aspecto subjetivo que existe en la apreciación de una obra. Sin embargo considero que a veces es necesario hacerlo. Sobre todo cuando la obra invita a la opinión y al debate, llegado el caso. Me explico: Buenos Aires Próxima es una antología fantástica que logra su cometido, es plural. Una docena de vistas diferentes de una ciudad que es y no es esa que yo conozco (la de la Tierra, ya saben...). Y es esta pluralidad, quizás, su punto fuerte y débil a una misma vez. Fuerte porque se adapta a múltiples paladares, porque tiene de todo dentro de lo que puede brindar la CF como género literario, y débil porque es esta variedad lo que hace que parte del libro se pierda. Una máxima innegable es que no se puede agradar a todo el mundo.



El contenido como una totalidad es de una media elevada, por encima incluso de lo que se presenta en la revista homónima, lo que resulta una satisfacción enorme. Todos los cuentos son interesantes a su modo, pero... son tan disímiles entre sí que cuesta no perder el ritmo entre uno y otro. Saltar desde el cuento costumbrista, si se puede decir así, al ciberpunk, al cuento extraño, al biopunk, al onírico y al soft, todo en un único volumen puede desorientar hasta al más entrenado de los lectores del género. Quizás la antología deba incluir una recomendación alternativa de lectura, como en Rayuela, para encarar los cuentos en un orden progresivo. Yo diría un Guinot, Sanchiz, Nimo, Burkett, Ponce, Echeverría, Cozzi, Cortalezzi, Mazzarello, Candal, Toledo y Figueiras (CF costumbrista derivando en aventurera y algo más hard, convirtiéndose en onírica y desembocando en ciberpunk de la mejor cepa. No sé, es una opción).
Por otra parte, y al margen ya de los relatos en sí, la idea de una docena de cuentos que tengan a Buenos Aires presente de alguna manera directa o tangencial, me recordó en un comienzo al experimento de Harlan Ellison en la década del 60 con sus Visiones Peligrosas. Esa consigna de derribar los tabúes que influían en el mundo editorial de aquel tiempo, que haría que escritores de la talla de Farmer, Leiber, Delany y Dick, entre otros, escribieran verdaderas obras de arte, estaba presente de alguna manera en Buenos Aires Próxima, y los resultados fueron realmente interesantes. A las pruebas me remito:




Tango Bejerman
, de Juan Guinot
Me saco el sombrero. El punto más alto de la antología por su sencillez y efectividad. Un deleite página tras página que arranca más de una sonrisa cómplice y recuerda de a ratos a los relatos de los magníficos hermanos Strugatski. El costumbrismo salpicado con notas de ciencia ficción, esa tecnología barata pero efectiva... ¡Vaya! Todo un placer. Lo criticable, además del título, es la intrusión casi forzada del lunfardo a cada momento, que hace que se pierda un tanto el ritmo (un pecado reiterado en varios relatos de la antología), como si ese detalle por sí mismo pudiera reforzar el sentido de la identidad porteña. El resultado es adverso, al menos en mí, ya que no concibo un futuro o presente alternativo donde el lunfardo pueda triunfar en el habla cotidiana. Esto, creo, le quita fuerzas, pero no logra empañar a este excelente relato.

Quedarse Afuera, de Nestor Toledo
Lo dicho, saltar así al ciberpunk que se presenta aquí desde el cuento anterior es como lanzarse de un precipicio con un paraguas en la mano. Pero una vez en el aire, todo es cuestión de planear hasta llegar a terreno firme. Un relato delicado por momentos, que se embarra con las cuestiones tecnológicas, recuerda ligeramente al Ciclo de los Objetos de Software de Ted Chiang. Es ambicioso, porque en las escasas páginas que ocupa busca presentar un dilema ético y moral que apenas se vislumbra, pero del que no se puede tener una magnitud completa. Los personajes apenas están presentados y no se logra la empatía que se busca. De todas maneras es interesante y elogiable la idea concebida.


Fecunda, de Claudia Cortalezzi
¡Venga, uno de los cuentos extraños...! Confieso que debí leerlo dos veces y que no entendí eso que se supone que se explica en el título. Un cuento muy corto, un minicuento, que, nuevamente, choca con la estructura de la antología.

Luz Azul, de Pablo Martínez Burkett
Un buen relato del estilo escritor que escribe sobre sí mismo, con varias vueltas de tuerca temporales, embrolladas pero agradables, producto de la puesta en funcionamiento del Gran Colisionador de Hadrones LHC del CERN. Retoma un poco la senda de la CF que me gusta leer (que es la que, evidentemente, logro entender).

El último chamán porteño, de Luis Mazarello
Delirium Tremens. Invito a algún otro reseñador que se dé una vuelta por aquí y escriba algo al respecto porque yo no doy con las palabras adecuadas, si es que existen. Un relato sumamente críptico, donde la supervivencia en un mundo feroz parece imposible. Me recuerda algo del cuento ¿Por qué Johnny no puede acelerar? de Dean Foster, pero debe ser por eso de los automóviles y las matanzas. En todo caso es similar a éste, pero visto a través de un caleidoscopio. Raro.


En el Fondo, de Ramiro Sanchiz
Como en todas las expresiones del arte, e incluso en el deporte, hay quienes están un paso por delante del resto y hacen eso que los demás no pueden, o pueden pero lo sufren. Son una suerte de élite, que se destaca en forma natural, porque en ellos el arte fluye. Sanchiz es uno de éstos entre los escritores.
Se lo reconoce en apenas unos párrafos. Si bien este relato en particular no presenta ninguna novedad en el tema de invasiones alienígenas, ni siquiera en el de las librerías (bibliotecas) infinitas y multidimensionales, es en la ejecución donde se halla al genio. Un tono desapasionado que recuerda a Borges (sobre todo en ese relato que emula a Lovecraft, There are more things) relata una historia de arqueólogos perseguidores de UFOs (curiosamente sin UFOs) donde la influencia extraterrestre se comienza a adivinar en la cotidianidad de la ciudad y su gente. Impecablemente narrado, es un placer haberlo leído.

Mientras mientes, de Laura Ponce
En el límite de la realidad navegan los monstruos, los fenómenos y los híbridos. Laura Ponce nos presenta una escena de una noche cualquiera en uno de estos límites, cruzándonos de a ratos del lado de lo irreal, para devolvernos a nuestro mundo más confundidos que antes. La escena es difícil, sinestésica, y eso requiere de una atención especial. Está cargada de erotismo y deja siempre en el aire la sensación de que algo más está por ocurrir. Sin embargo, el relato no es más que una escena y en eso se queda. No es suficiente la revelación final para justificarlo. Es un cuadro, una fotografía.
El voseo me resulta bastante incómodo, y será por eso que lo evito en mis cuentos. En el presente relato se abusa de éste y eso me lo ha puesto aún más difícil.

N. Bs. As., de Guillermo Echeverría y Teresa Mira.
En una tertulia del año 2007, en una panchería sobre la calle Córdoba, un hombre jovial que usaba gruesos lentes se sentó frente a mí en la mesa y comenzamos a charlar sobre literatura y cine (¿o era sobre fútbol, pizza y cerveza? No, no. Era sobre literatura y cine, seguro) como si nos conociéramos de toda la vida. Se llamaba Guillermo Echeverría y se sabía todo de series de TV, todo. A mi lado estaba Teresa Mira, que venía por primera vez a una tertulia, y rápidamente se incorporó a la charla y aportó parte de todo ese increíble conocimiento de la CF que posee. Los dos congeniaron rápido y pocos meses después me enteré que se habían casado. Siempre que recuerdo esa noche, me gusta pensar que, de alguna manera, yo aporté algo para que eso ocurriera, aunque sólo fuera cerrar la boca y pasar a un segundo plano. ¡Y lo bien que hice! Estos dos genios se cruzaron para complementarse, y se potenciaron.

El presente relato es una muestra de lo que son capaces. N. Bs. As, o Nueva Buenos Aires (un título poco original que fue acertado abreviar), es un paseo por un universo futuro (o paralelo) donde la ciudad es recreada en otro mundo, bañado por dos soles, y lo inverosímil busca de a poco su razón de existir. Un obelisco que emerge del agua, un gato que habla, una oficina de asuntos infernales, un policía que llora el amor de una sirena, un muerto que se autodenuncia y más. Todo una parafernalia demencial desplegada ante los ojos del lector y el reto de explicarlo todo. Y conseguirlo. El resultado es un relato policial muy entretenido y atractivo, que deriva en los mitos de Cthulhu y en sus primigenios desperdigados por el universo.

Sin dudas, un punto alto en la antología. La única pega, dirían los españoles, es el final abrupto, que busca conformar cerrando con una escena amorosa una trama a punto de explotar. No me conformo, quiero más. Quiero la novela completa.



Con la correa corta, de Hernán Dominguez Nimo.

En la tertulia pasada, el comentario que rodó en la mesa sobre este cuento fue unánime: de lo mejor que leí de Hernán. Yo no había leído el libro aún, así que poco pude aportar, pero el comentario ya había calado profundo y la vara estaba muy alta. Cuando me encontré con su cuento intenté suspender todo prejuicio y me dejé llevar, pero no pude olvidarme del todo que estaba frente a lo mejor de Hernán. ¡Y afortunadamente, era cierto! Un relato crudo y tenso, con un personaje aborrecible y una de las tramas más trilladas del género: la invasión extraterrestre, al estilo La guerra de los mundos. Con semejante reto (no podía empatizar con el personaje, no podía olvidar la citada novela), que el texto saliera airoso y hasta resultara memorable era debido a la habilidad del escritor. No cabía otra respuesta. No cabe. Es de lo mejor de su producción, coincido.


La máquina del doctor Landart, de Juan Pablo Cozzi.
De la presente antología, este relato es el único que utiliza la fórmula "científico loco y el amor imposible" y es del que menos recuerdos tengo. Se comprende perfectamente cómo funciona la mentada máquina y quizás eso le resta algo de sorpresa al relato.

Remake Theory #6, de Juan Manuel Candal.
¿Cómo se relata un sueño? ¿Cómo se relatan cientos de sueños similares que tienen un patrón en común? El presente cuento se enfrenta a la pregunta y busca responderla. No es fácil, ni es completo el triunfo. Quedan lagunas en mi mente al recordarlo, pero sé que alcancé a comprender el objetivo del relato, sé que hay una respuesta a los múltiples sueños y a las innumerables repeticiones. No soy del todo consciente de ello, pero lo sé. Un relato onírico, algo claustrofóbico, empalagoso por momentos, espeso. No es de simple digestión.


Una nota que garpe, de Néstor Darío Figueiras.
Cierra la antología el relato más extenso del conjunto, hecho de un ciberpunk rabioso. Delirante en todo momento, el mundo del futuro que aquí se presenta es tan distópico como se puede esperar, y en él coexiste la tecnología más vanguardista con la miseria total. La vida del hombre vale menos que los implantes que utiliza y la sociedad se presenta como una marea zombi que consume cuanta basura le es puesta delante. En medio de este escenario, una trama periodística-policial avanza a fuerza de trucos tecnológicos y sexo (no es que me queje) y deriva en mesiánica y, ya que estamos, en finimundista. Es criticable la forma en que la revelación le es dada a los protagonistas, pero es consistente y muy convincente.
También me ha resultado un tanto molesto el dialecto urbano que tiñe todo el relato. No me ha permitido avanzar libremente en la historia.
Las referencias a la novela de Burroughs, Expreso Nova, son explícitas, tanto es así que varios personajes toman nombres utilizados en ella. Lamento aquí no poder hacer una crítica a la altura que se merece (porque sé que hay más de un guiño a la citada obra), pero no la he leído.



Como corolario puedo decir que Buenos Aires Próxima es una antología de buen peso específico, que cumple con lo que promete y que dispara una enorme descarga de endorfinas directamente a nuestro cerebro literario. 

09 mayo 2014

Noticias desde El fin del Universo

Sin dudas, luego de la Tierra, N'zarre es el planeta con los paisajes más hermosos que he visto: extensas y verdes praderas, suaves colinas y valles cubiertos de bruma, de un vapor cálido que se eleva al cielo azul como lenguas de fuego fantasmales. En verdad, no merece el apodo que los conquistadores de otros tiempos le han colocado. Sin embargo, la cercanía de Betelgeuse, la gigante roja, ocultando una cuarta parte del cielo visible, hace que parezca que el fin del Universo está cerca. Debido al tamaño de la estrella, los días duran más de dos tercios del ciclo planetario y las noches apenas son oscuras por completo durante una ínfima porción de tiempo, con amaneceres y ocasos tan extensos que logran trastornar el sueño del más dormilón de sus habitantes (tal vez, yo).

Llegar a N'zarre ha significado un gran cambio en la vida de mi familia, una renovación importante pero también un reto psicológico. No es fácil abandonar el caos y la agitación de la vida en la Tierra y reemplazarlo de un momento a otro por la completa paz y tranquilidad que reina en N'zarre. Es un trance duro, que requiere de paciencia y comprensión. Dos elementos que escasean en mí, pero que estoy aprendiendo a cultivar.

Educación Onírica a distancia:

Es agotador mantener el contacto con las escuelas terrestres a través de tantos años luz de distancia, pero los psicólogos reubicacionales han sido terminantes en esto: si puedes costearlo, la educación onírica es la indicada. No es recomendable que las niñas cambien de escuela tan pronto. ¡Y vaya que es costosa! Cobran unos cuantos miles de créditos al mes la licencia de los cascos de sueño y la redirección de las clases desde la antigua escuela terrestre. Pero el dinero no es tanto problema aquí, ya que los extras que cobramos por desarraigo son suficientes para cubrir estos gastos. Al menos por ahora.

La literatura y el cortafierros:

No es fácil retornar a la senda de la pluma cuando la realidad se presenta tan exigente, tan física. Aquí en N'zarre hay mucho por hacer, demasiado para el espíritu de un amante del arte y la reflexión. Todo es futuro, todo es potencia. Donde quiera que miro, veo el presente atravesado por la figura fantasmal del mañana, por una transformación urgente e imparable. Sé que de detenerme un momento a disfrutar de los pocos logros obtenidos, será muy difícil retomar el ritmo; así que no descanso. Quiero ver la casa terminada cuanto antes, es mi  obsesión.

05 febrero 2014

Un lugar en el mundo

Jamás pensé que cambiar de casa resultaría tan difícil. En los tiempos que corren, vender una propiedad para comprar otra un poco más grande puede transformarse en una verdadera pesadilla. Y es que con el crecimiento del nuevo mercado inmobiliario poco queda para una familia compuesta por simples y románticos humanos. Toda oferta en Internet se ha reducido a propiedades antiguas y sobrevaluadas que más debieran ser demolidas que habitadas, mientras que lo nuevo, lo a estrenar, está diseñado exclusivamente para la forma de vida de los guanahanitas. Su creciente poder adquisitivo y la colosal demanda de vivienda ha cambiado el rumbo de la industria y lo ha apuntado a satisfacer sus extrañísimas necesidades. Estas nuevas construcciones son aberraciones inenarrables, delirios arquitectónicos en los que una persona común se vería arrastrado al suicidio ante, por ejemplo, el simple intento de tomar una jarra de la alacena. Escaleras que se enroscan en torno a otras, armarios que penden del techo, bóvedas de concentración de calor y un sinnúmero de extravagancias propias de una película de ciencia ficción, o de terror, mejor dicho.

Con mi esposa tenemos una pareja amiga que ha adquirido una de estas viviendas, a falta de mejor alternativa, y visitar su casa ha resultado un desastre total. Sólo he de decir que frente a la escasez de aire respirable y a causa de los mareos producidos por la visión de tanta maraña de hierro y piedra, he vomitado dentro de algo parecido a un  asiento hueco, donde el culo humano corre el riesgo de quedar atrapado. No imagino una vida entre esas… decenas de paredes, así que estoy a la espera de que, de un momento a otro, suene el teléfono y me hagan llegar la triste noticia de la muerte de nuestro amigos, o al menos, de su asilo en un manicomio.

Existe una alternativa grotesca que lo constructores están intentando imponer: las casas híbridas, una suerte de punto intermedio entre el delirio y la excentricidad. He visitado unas cuantas de ellas y debo admitir que los tipos éstos tienen una imaginación elogiable, y una capacidad de expresar con palabras grandilocuentes cada minúsculo espacio que resulta envidiable. Sin embargo, encontrarse con inodoros dobles, por eso de los dos orificios rectales de los guanahanitas para la digestión rápida y la digestión lenta, con paredes espejadas de tamaños monumentales y con camas desmontables no es lo que yo llamaría la casa de los sueños. Los precios resultan atractivos, es verdad, pero condenarse a un cambio de rutina estresante es jugar con la salud de toda la familia. Y eso sí que no es negociable.

Aquí parece que nadie se detiene a pensar en esto. Parece que la carrera por la construcción de nuevas viviendas pueda pesar más que cualquier argumento en pos de la salud y el bienestar de la población humana. Parece que nosotros, los que alguna vez fuimos los únicos seres evolucionados sobre la faz del planeta, debiéramos alzar las voces y clamar por un poco de cordura y sensatez: tenemos necesidades de vivienda. Esto es así. Entiendo que los guanahanitas sean muchísimos y que se reproduzcan diez veces más que nosotros, pero aún estamos aquí. ¿Dónde ha quedado el pacto de evolución conjunta que se firmara a su arribo a nuestro planeta? ¿Es que también debemos aceptar que nos desprecien por ser la especie menos inteligente? Los guanahanitas que llegaron en su arca eran una elite de su sociedad, una selección de los mejores especimenes, que asegurarían la supervivencia de su gente; era esperable que nos superaran en todos los ámbitos de nuestra vida. ¿No deberíamos haber resguardado nuestra cultura y nuestro orden social de tamaño impacto sociológico? ¿No deberíamos habernos dado cuenta a tiempo de que en pocos años lograrían filtrarse en nuestros parlamentos y en las gerencias de nuestras empresas para acabar controlando el destino de la propia humanidad? Nos hemos vendido por unas cuantas monedas, como siempre.

Más allá de este discurso que muchos tildarían de xenófobo, yo me considero una persona flexible y comprensiva. No tengo nada en contra de nuestros amigos del espacio exterior y veo con buenos ojos que ellos puedan desarrollar sus vidas en este planeta. El intercambio cultural ha sido enriquecedor y los humanos, principalmente, nos hemos beneficiado muchísimo, tanto a nivel tecnológico como social. Reconozco todo esto y quiero dejarlo en claro porque quizás alguien pueda pensar mal de mí y desvirtúe mis palabras, y mi queja, en definitiva. También reconozco que no tengo amigos guanahanitas, pero no rehuyo al contacto con ellos. En la oficina, sin ir más lejos, programo aplicaciones guanahanitas todo el tiempo e interactúo con ellos en su lengua simplificada sin problemas. La falta de amigos de su especie es, en todo caso, un hecho anecdótico, algo que puede revertirse en cualquier momento.

El problema que me aqueja, es, en cuestión, puramente inmobiliario y se circunscribe a una realidad económica salvaje, contra la cual poco se puede hacer. Esto de la dificultad en la compra y venta de inmuebles es algo más viejo que el mundo y existirá siempre, con o sin guanahanitas a nuestro alrededor. Que no podamos adaptarnos a sus excentricidades es un mal propio, una falla que viene de familia y que he transmitido a mi descendencia… lamentablemente. Sólo espero que, a pesar de todo lo complicado que está el mundo de hoy y de las diferencias culturales entre las especies dominantes de la Tierra, podamos encontrar nuestro pequeño lugar en el mundo.



09 enero 2014

Cuento en Tiempos Oscuros y Balance 2013

El pasado 7 de enero ha sido publicado el número 2 de la revista Tiempos Oscuros, dedicado a escritores argentinos de ciencia ficción, y he tenido el agrado de ser de la partida con mi relato Área Chica, un cuento futbolístico que deriva en una extraña carrera por la supervivencia.

La impactante nómina de autores que reúne esta antología está compuesta nada menos que por:

Leopoldo Lugones; Horacio Quiroga; Adolfo Bioy Casares; Julio Cortázar; Jorge Luis Borges; Carlos Gardini; Eduardo J. Carletti; Sergio Gaut vel Hartman; Luis Pestarini; Mario Daniel Martín; Juan Manuel Valitutti; Laura Ponce; Néstor Darío Figueiras; Pablo Martínez Burkett; Juan Guinot; Adam Gai; Teresa P. Mira de Echeverría; Luciano Doti; Candela Robles Avalos; Claudio Alejandro Amodeo; Néstor Toledo; Ricardo Germán Giorno; Sebastián Ariel Fontanarrosa; Gustavo Fernando Fantin; Viviana E. Palevsky; H.R. Malkiel (seud.); Ernesto Antonio Parrilla; Pablo Capanna.

La revista se puede descargar en formato PDF aquí: Revista Tiempos Oscuros Nro 2


Y aprovechando esta entrada escrita durante las vacaciones en la playa, aquí va el balance del 2013, con un poco de retraso y una mirada netamente intimista:

Durante el año que pasó escribí 7 relatos y una novela corta. Una producción modesta, pero que considero de mayor calidad literaria que la de otros años.

En el apartado de premios puedo mencionar:

El Segundo Impacto, ganador del I Certamen Anual de la revista Alfa Eridiani. Todos Aman a Gupta, finalista del premio Domingo Santos 2013.

El único relato publicado que se suma a la lista es:

El Segundo Impacto, en el especial 11 aniversario de la revista Alfa Eridiani.

Si bien es poco, los restantes relatos no publicados se suman a unos cuantos ya premiados e inéditos para formar una masa suficiente para la creación de una antología propia. Esto sigue siendo un sueño de difícil realización, pero no pierdo las esperanzas de que en el presente año se pueda dar.

Ya veremos cómo se presentan las cosas...

16 diciembre 2013

Finalista del Domingo Santos 2013

Lo dicho, nuevamente he resultado finalista del Premio Domingo Santos de este año con mi relato de ciencia ficción Todos aman a Gupta (también finalista del Avalón 2012, aunque reelaborado y extendido, y con final diferente). Sergio Mars me ha representado generosamente en la cena de gala de la Hispacón y me ha pasado datos relevantes del certamen, como que han concursado nada menos que ¡460 relatos! de todo el mundo, y que el jurado ha sido compuesto por: Pily B, D. Francisco José Súñer, D. Sergi Albir, D. Víctor Ánchel, D. Joaquín Revuelta, D. Ramón Castillo y D. Juanma Santiago.
Una gran alegría para cerrar un 2013 muy positivo.

04 diciembre 2013

Buenos Aires Próxima



Ustedes saben que cuando me encuentro con un proyecto en favor de la literatura fantástica siempre procuro darle difusión. En este caso se trata además de literatura nacional, de acá nomás, de mi propia ciudad... y que habla sobre ella.


Buenos Aires Próxima es una antología ambiciosa, que busca, como sus creadores dicen, "ir por más", luego del gran éxito que han significado los 5 años de existencia de la revista Próxima. Apuesta a la voz de la nueva generación de escritores del fantástico local y parece ser el puntapié inicial de algo mayor. La idea no podría ser mejor: narrar 12 historias sobre una Buenos Aires extraña, fuera de lo habitual, pero a la vez, reconocible. ¿Lo habrán conseguido? Ellos dicen que sí, y yo que conozco algunas de las plumas intervinientes, pienso igual. Sólo resta averiguarlo.

Esta antología, además, es un desafío arduo en nuestra actualidad económica (me animaría a decir que desde siempre ha sido así) ya que editar una antología de este calibre requiere de un dinero que no está al alcance de la editorial. Por tal, existe una iniciativa a cargo de Panal de Ideas, que se conoce como crowdfunding o financiación colectiva, en la que uno puede contribuir comprando previamente un ejemplar a un precio de $60 (algo muy razonable), o simplemente donando unos pesos a la causa. 

La idea es similar a la que se llevó a cabo hace algunos años para editar la antología de Axxón. Si se asegura la compra de una determinada cantidad de ejemplares (hay que recaudar $3500 antes del 1 de febrero de 2014) el proyecto se hará realidad (ya está avanzando y estoy seguro que lo conseguirán). 


Además les pido que le dediquen unos minutos al video de presentación que, la verdad, me pareció muy bien realizado.

21 noviembre 2013

Alfa Eridiani, Especial 11 Aniversario

La revista Alfa Eridiani acaba de publicar su Especial 11 Aniversario donde aparecen los cuentos seleccionados del I Concurso Anual de Ciencia Ficción, basado en temática medioambiental.

Entre ellos se puede leer el mío, El Segundo Impacto, que escribí este año y ajusté especialmente para el concurso. En él se plantean las dificultades que deben atravesar los sobrevivientes de un apocalipsis natural (producido por la caída de un asteroide) de una manera, quizás, demasiado realista.

Pueden leer el Especial de la Revista en forma gratuita y en diferentes formatos. Aquí les dejo el enlace:

Alfa Eridiani, Especial 11 Aniversario

Espero que les guste... y si no, bueno, ya saben...

01 agosto 2013

Resultados del I Concurso Anual de Relatos de Ciencia-Ficción Alfa Eridiani

Me colma de alegría transcribir el anuncio de la revista:

Concluido el plazo de valoración de los relatos del I Concurso Anual de Relatos de Ciencia-Ficción nos es grato comunicar los ganadores de dicho Concurso y son:

Israel Vallejo Ródenas con su relato Terrible Amanecer.
Claudio Alejandro Amodeo con su relato El segundo Impacto.
Jerson Stiven Lizarazo  con su relato Selección Natural.

Queremos agradecer a los participantes su interés por participar en el Concurso.

Reseñar por último que se han recibido participaciones de España, Latinoamérica y Australia.


Saludos, El Equipo Editorial

Así es, como leen, mi relato El Segundo Impacto ha sido premiado en el I Concurso de CF de la revista Alfa Eridiani. Una noticia que me alegra enormemente y me revitaliza en estos tiempos de sequía editorial. En pocos días los relatos ganadores serán publicados en la revista y podrán leerlos. Ya avisaré en este blog cuando eso suceda.

Stay tuned!


La noticia puede ser leída desde la propia revista haciendo clic aquí.

08 mayo 2013

El Cuento Comentado - Extracto

Complementado un poco lo que vengo diciendo en las entradas anteriores acerca del placer de escribir, quisiera compartir un extracto de un relato que estoy escribiendo en estos momentos. Tiene la particularidad de contener, como comentarios, todo lo que se me ha pasado por la cabeza durante el momento de su creación. El relato completo constará de varias partes (apenas he acabado la primera y llevo escritas unas líneas de la segunda). Espero que resulte tan interesante para mí escribirlo como para los lectores leerlo.



El cuento comentado:


Voy a escribir un cuento a partir de la temible “hoja en blanco”. Se supone que requiere mayor esfuerzo mental que hacerlo con una idea clara en la cabeza, pero es una oportunidad perfecta para experimentar un poco.
Primero definiremos una situación inicial. Intentaré no caer en un tópico: Tres personas, amigos, reunidos, conectados a… un servidor neuronal. ¡Vaya, aquí viene una idea que hace tiempo que no exploro!

—¿Lo tienes?
—Está aquí. No se escapará.
—Adelántate un poco y te seguiré.
Juan Diego pestañea repetidamente. Está acelerando los  procesos internos.

A estas alturas considero que es necesario guardar el archivo, para no perder lo avanzado, y así lo hago. Le coloco el título que tendrá la entrada del blog.

Gonzalo abre grande los ojos y suspira. Mira algún punto en la pared blanca de la habitación, pero en realidad está observando el arribo de un inmenso Zeppelin Acorazado a la zona de descenso. Sus dos amigos lo secundan unos metros por detrás, con las ametralladoras listas.
—¡Es más grande de lo que había imaginado!
—¡Esto no será fácil! —acota Julián.
—Ya lo creo —dice Gonzalo y toma posición detrás de un contenedor.

Creo que ya tengo una idea de lo que pasará a continuación. Pero estoy pensando que estos párrafos son apenas una escaramuza de lo que vendrá.

Las aspas del Zepellin hacen vibrar el aire. El zumbido se torna agresivo. La tensión crece.

Salvo el avance y respiro un poco. Es hora de releer las líneas escritas y apuntar los cañones. Ya vislumbro una idea que utilicé alguna vez en un cuento, pero que fracasó. Esta vez será mejor.

El aparato parece detenerse en el aire, como si intuyera, de alguna manera, la presencia de los tres amigos.
Juan Diego gruñe y Gonzalo asiente en voz baja. Ya saben que no habrá sorpresa; será todo fuerza bruta. La nave se queja, con un sonido de hierros que se retuercen, y entonces dos amplios portales se abren en la falsa panza del dirigible y emergen decenas de furiosos soldados alemanes. Juan Diego da la señal y se desata la balacera desde ambos lados. Los tres amigos tienen ventaja sobre el enemigo, por la protección de los inmensos contenedores, pero el panorama general asegura que la batalla será extensa, y sangrienta. Exactamente lo que ellos han estado buscando.

El juego de guerra virtual está planteado. No hace falta agregar nada a la batalla. Ahora tengo que hacer hincapié en la conectividad y la tecnología usada.

Juan Diego murmura algo y continúa pestañeando aceleradamente. Su corazón late deprisa, y los brazos y piernas se sacuden en espasmos involuntarios. Gonzalo y Julián, sentados frente a él y formando un triángulo alrededor de una pequeña mesa y de la consola de conexión, se sacuden de forma similar. Están batallando contra un duro ejército y el escenario está presente únicamente en sus cerebros. La consola PSI los conecta a alguno de los miles de servidores que conforman el Entorno Virtual Mundial, ubicados alrededor de todo el mundo. Ahora están enlazados con Percival VII, un ordenador neuronal de mil quinientos teras de capacidad, alojado…

Googleo… Encuentro lo que necesito. Nada exige que el relato sea científicamente correcto, pero es mejor darle algo de sustento.

… debajo del parietal izquierdo de un tal Viswana, un muchacho indio de quince años que tiene siete hermanos menores a quienes alimentar y que, realmente, no lo está consiguiendo del todo.
La consola lee las débiles señales cerebrales de los tres amigos, a través de una almohadilla transceptora, y envía los datos bajo un protocolo de seguridad SSL, pero prácticamente, sin ningún tipo de procesamiento. El verdadero milagro informático, el trabajo duro, tiene lugar en la cabeza de Viswana, mientras descansa, come o asiste a la escuela. Es por eso que siempre tiene cara de dormido y responde con lentitud, porque comparte su capacidad de procesamiento con cientos de miles de personas, y eso lo agota, literalmente.

Esto me gusta. En pocas líneas introduzco una situación siocioeconómica mundial y explico lo que quiero decir con Ordenador Neuronal. Estoy empezando a vislumbrar una idea concisa del rumbo que debe toma el relato.

[...]

Han pasado un par de días y creo necesario releer y modificar lo escrito. Y veo que era necesario. Detecto una inconsistencia en las líneas referentes al ordenador neuronal y las mejoro. Ahora se entiende un poco más acerca de qué tipos de conectores utilizan el usuario y el servidor.
Ya puedo continuar, pero claro, lo que antes era escribir a partir de la hoja en blanco ahora ya no es tan cierto. En el tiempo transcurrido, varias ideas han acudido para completar el rompecabezas mental. Ahora hay un norte más claro, aunque más alejado. Parece que el cuento se extenderá un poco…
Los alemanes yacen en la zona de descenso, desparramados sobre charcos de sangre oscura. Algunos sobreviven a duras penas, mutilados, heridos de muerte, y gritan o gimotean, implorando que los rematen. El realismo es increíble. Juan Diego siente un nudo en el estómago y observa a sus amigos. La palidez de sus rostros lo dice todo.
—¡Impresionante! —exclama al fin, intentando renovar las energías de sus amigos—. ¡Este juego es lo mejor!
Gonzalo asiente, pero no puede hablar. Aún está sobrecogido por la crueldad del escenario bélico. Además ha perdido dos vidas en el enfrentamiento y eso, de alguna manera, le duele. Se mantiene en silencio y sólo atina a dar unos pasos adelante. Avanza hacia la abertura del Zepellin, que espera como un gigante dormido. Sus amigos lo imitan, esquivando los cuerpos destrozados y evitando mirarlos, y los tres se detienen frente a la boca oscura y desdentada del coloso de metal.

Se aproxima un momento relevante. Hay que crear clima.

Los aliados ingresan a la estructura ronroneante y se ven envueltos en una penumbra espesa. Allí huele a gasolina y a pólvora, principalmente, pero también a humedad…, y a madera. Juan Diego se aproxima a un rincón donde se adivinan grandes bultos ocultos y quita de un tirón la lona que los cubre.  Las cajas oscuras y pulidas les llaman poderosamente la atención. Los escudos del Reich resaltan a la vista. Gonzalo saca su navaja y fuerza la traba de una de ellas. La abre, y sus ojos se agigantan.
—¡Increíble! —exclama—. ¡Es un tesoro del Reich!
Julián ríe alegremente, como si las monedas de oro y los colgantes que allí ve fueran reales, y se lanza sobre otra caja.
—¡Abrámoslas a todas! —grita—. ¡Con esta fortuna podremos comprar todos los extras del juego!
Juan Diego está de acuerdo y abre una caja a su vez. Toma las monedas de oro con sus manos y deja que se escurran entre sus dedos. No puede dejar de admirar el realismo de todo eso. Luego rebusca un poco en el fondo de la caja y roza algo que parece ser una corona. Sus dedos repasan las cinco puntas de una cruz. Tironea para sacarla, pero ésta se resiste. Emplea mayor fuerza y entonces siente un jalón hacia adentro que le arranca una exclamación de sorpresa. Sus amigos se vuelven hacia él.
—¿Qué tienes? —le pregunta Gonzalo.
Juan Diego intenta responder, pero un nuevo tirón lo arrastra a toda velocidad hacia el interior de la caja. Su brazo se hunde entre las monedas de oro y luego lo siguen su cabeza y su torso.  Julián salta para sostener sus piernas y se queda con las manos vacías y la mirada perdida en un montón de monedas de oro.
Pasan los segundos y el cuerpo de Juan Diego no reaparece. El sensor indica que no ha perdido la vida. Los amigos se miran, perplejos, y se aproximan a la caja. Allí escuchan, o creen escuchar, un débil gemido, un pedido de auxilio.
—¿Qué diablos…?
—¡Desconexión!
El grito desesperado es de Gonzalo. Tiene la boca y los ojos bien abiertos y la piel erizada por el miedo. Se inclina hacia delante y tose. Siente que el mundo se rearma a su alrededor y redescubre a sus amigos escupiendo y maldiciendo sobre la alfombra de la sala.
—¿Qué ha sido eso? —pregunta Julián. Gonzalo busca los ojos de Juan Diego.
Él mira a ambos y tarda en responder. Le falta el aire. La sensación de asfixia aún perdura.
—No lo sé… —dice al fin—. Me jalaron… No pude evitarlo…
—Debe ser un error del programa —acota Gonzalo—. Los bugs pueden ser realmente desconcertantes.
—Sí, no sé —acepta Juan Diego—. No lo sentí como un bug, pero… no sé. No sé qué sentí.
Los amigos se estudian durante un momento y vuelven su vista a la consola. La luz verde destella en forma normal.
—Quizás sea mejor que lo dejemos por hoy, chicos —dice Julián y se frota las manos en los pantalones. Gonzalo afirma con la cabeza.
—Ya es tarde para mí —dice—. Continuemos otro día.
Nadie agrega otra palabra al asunto y los tres amigos se alejan de la sala como huyendo de un mal sueño. Tiemblan por dentro, pero no quieren —no pueden— admitir que aquel juego les ha infundido un miedo inexplicable en el cuerpo, un temor primario.

Hasta aquí ha salido todo de un tirón. Puede ser mejorable, y seguramente lo modificaré, pero la idea se entiende perfectamente. Esta primera parte sienta las bases del relato.

Fin del extracto...

26 abril 2013

El placer de escribir

A raíz de la lectura de dos de las antologías más destacadas de los últimos años, en cuanto a literatura fantástica se refiere (Terra Nova, de Echeverría, Liu, Mota, Chiang, Watson, Conde, etc y El Círculo de Jericó, de César Mallorquí) siento la necesidad de reflexionar acerca del placer que brinda la literatura como arte, pero no sólo del placer de leer, como estamos habituados a escuchar, sino también del placer de escribir, de esa maravillosa sensación que embarga al escritor antes, durante y después de haber creado exactamente ese desvelo que rondaba su cabeza y parecía -y era- una idea genial.



Concretamente, me refiero a lo que se siente luego de haber acabado obras maestras, como El Rebaño (Mallorquí), piezas delicadas, como El Zoo de Papel (Liu), narraciones maravillosas y ricas en ideas, como Memoria (Echeverría), engranajes armoniosamente colocados, como La pared de Hielo y Materia Oscura (nuevamente Mallorquí). Es innegable que el escritor goza mientras escribe, se nota en la traza segura y en la letra prolija, y es también innegable que sufre. Pero es un sufrimiento distinto, un sufrimiento deseado. Suda y se afana por continuar. Roba horas al sueño, a los compromisos, a los seres queridos. No puede, ni debe, abandonar la tarea porque la criatura le reclama atención, le exige que le dé forma y la defina antes que la chispa de la creación cese y se nuble nuevamente el horizonte; antes que la idea genial pierda su genialidad, su encanto y sus detalles, y afloren las aristas y las asperezas. Toda historia es concebida siempre con una mirada optimista, pero la mayoría palidece cuando se plasma en el papel. Éstas a la que hago referencia no, y eso resulta maravilloso; éstas continúan resplandeciendo por sí mismas mientras son creadas, y por lo tanto, brindan placer.



Un par de humildes ejemplos míos pueden ser La Imposible Mujer Menguante y Todos Aman a Gupta (ojalá algún día puedan leerlos), estos relatos nacieron como ideas que me avasallaban y que me obligaban a escribir sin detenerme; parecía que nunca se dejarían ver por completo y era necesario que las fuera descubriendo de a tramos. Y mientras lo hacía, sabía que eran buenas historias, sabía que cuando les acabara dando forma tendrían la fuerza propia suficiente para abrirse camino en el mundo editorial y llegar lejos (Visiones 2008 y finalista del Avalón 2012). Allí estaban naciendo dos de mis más queridos cuentos y lo hacían a paso veloz, sin detenerse.

El proceso de creación es maravilloso en sí mismo. Parte de la semejanza con el Creador que se nos atribuye a los hombres debe referirse al placer que se siente mientras uno tiene las manos manchadas de arcilla y va dándole forma a su propia vasija. Sabemos lo que queremos hacer y sabemos que cuanto antes esté realizado, mejor, pero ¡cuán hermoso es crearlo!, ¡cuán hermoso es darle vida!, y a la vez, por qué no, qué gratificante resulta por unos minutos sentirse Dios...

Mi otra faceta, la laboral, también está enfocada a la creación. Soy Analista Programador y todo el tiempo estoy utilizando mis herramientas y mis recursos (ciertamente mucho más finitos que los literarios) para moldear nuevos y eficaces programas de computadora. Es una actividad gratificante, en su medida, pero también costosa. Y el costo es el sufrimiento, los dolores de parto, los esfuerzos. Así como en la literatura, crear un programa duele. Porque se busca el horizonte y se camina, pero también se tropieza. Hay escollos enormes en la programación, a veces representados por personas de carne y hueso que interfieren en el camino con su burocracia y su falta de colaboración, pero normalmente los escollos se superan y la energía se canaliza para alcanzar el objetivo. Y así también, como con las obras literarias comentadas, la creación, la nueva pieza de este inacabable mundo informático, toma su forma definitiva y vive. Es entonces cuando la energía contenida se libera y se produce esa descarga placentera, ese orgasmo intelectual que le permite a uno bajar a la tierra y buscar un nuevo horizonte.

Regresando a la literatura, cada relato tiene su forma. Su extensión, ideas y personajes. Cada cuento vive su vida y es un individuo, pero también forma parte de un todo mayor, de una obra de vida superior. Dicen que cada creador se ve reflejado en su obra, y eso debe ser cierto, ya que la que trasciende es la obra y no el autor. El escritor busca insertar -insertarse- en el cuento detalles propios, íntimos, ideas, personalidades, busca trasladarse a sí mismo dentro de la historia, casi como un juego, colocando piezas aquí y allá para que el lector inteligente las descubra, y lo hace porque quiere, de alguna manera, alcanzar este grado de inmortalidad que la literatura brinda (y si no es inmortalidad, al menos si una importante longevidad). Busca, en definitiva, trascendencia, porque comprende -tarde o temprano todos lo hacen, sean o no escritores- que la vida es acotada, que las fuerzas tienen un límite. Es necesario dejar algo, y si es bueno, mejor.
¡Ved allí, entre las líneas de aquel libro va un escritor, huyendo con disimulo de la muerte y de la intrascendencia! Busca la vida eterna, ¡oh, pobre crédulo!, sin saber que sus propias palabras son las que acabarán con su ego.

En un relato inédito, que llamé La Imaginación de Víctor Makinen, he colocado con meticulosidad (sobre todo al final), datos y referencias que nacen de mi entorno y que, de alguna manera, buscan ser descubiertos por el lector despierto. Esta incursión en el texto es completamente consciente y tiene como finalidad, como ya dije, dejar algo de mí, algo que perdure más allá de las líneas que componen la trama. En Los Amigos del Misterio, la autobiografía es un tanto más evidente. Muchas de las situaciones, personajes y lugares mencionados en esta novela juvenil, responden a memorias de mi infancia, a tardes con mis amigos, juegos o incidentes que me obligaron a crecer y a madurar.
En otros relatos, mi presencia en ellos pasa bastante inadvertida, pero ciertamente existe. En La Muerte Interior hago confesar a un soldado mis ideas sobre el valor de la vida y del sacrificio, y sobre los posibles fundamentos del amor; en Partículas, ciertamente, hay un yo sufrido muy realista, una posibilidad mía, una de las caras del dolor; el personaje de La Era del Cambio es casi todo yo, con las exageraciones propias del género. El Destino y la Piel y Las Invasiones Concéntricas hablan de mi opinión sobre la reencarnación y  la realidad que nos toca vivir. En definitiva, puesto a reflexionar, veo que en todos mis relatos hay un reflejo de mi personalidad, mis ideas y mis anhelos y temores.

El placer de escribir, volviendo al título de esta entrada, debería justificar la propia literatura y la existencia del escritor. Escribir porque sí, por amor al arte, por placer, porque es necesario dejar escrito lo que se piensa, porque nos justifica, porque nos realiza. Colmar cajones con cuentos, anaqueles con manuscritos, con borradores. Relatos inconclusos, esbozos de ideas. Todo es necesario, todo es parte de la literatura, y de la propia vida del escritor también.
No es más importante publicar que escribir, ni ser leído más que poder serlo. El triunfo editorial no debería ser el objetivo ulterior del acto de la creación. La obra nace porque así lo exige. Brota, como la vida. El tiempo dirá si su destino es de grandeza o de humilde intrascendencia.






02 enero 2013

Balanceémonos

Terminado el 2012, un nuevo balance es necesario para comparar los ciclos literarios que nos afectan. Además, es un buen ejercicio para reconocer aciertos y fallos y fijar las miras en nuevos objetivos.

Personalmente, el 2012 me ha tratado como a la mayoría: no muy bien. He publicado poco, casi nada, sólo un relato en ScifiWorld, en formato web, y un microrrelato que participaba en un concurso.
Por el lado de los logros es destacable haber llegado a finalista del Avalón, otro de los peso pesado del circuito, y con un relato que me agrada y al que, cada tanto, corrijo y lo dejo a mano para una nueva oportunidad.
He escrito 8 cuentos y una novela corta y he participado en una docena de concursos de variada relevancia, entre los que se destacan el Alberto Magno y el mencionado Avalón (como ya he comentado en mi blog de opinión  he dejado pasar el Domingo Santos esta vez).

Fue un año flojo, de clima enrarecido a causa de la crisis económica mundial, que ha mitigado mis energìas como escritor ante la caida en la oferta de publicación, porque, convengamos, uno escribe para publicar, no para guardar en un cajón, y uno se motiva cuando hay un ambiente favorable para ello.
Este año que pasó noté un retroceso al nacionalismo en varios de los concursos que pagan "en metálico": el UPC de esta convocatoria (tal vez la última, esperemos que no) ha tenido ganadores y finalistas íntegramente españoles por primera vez en muchos años (no recuerdo si en las primeras ediciones había ocurrido algo parecido). Similar situación se dio con el Alberto Magno, teniendo en cuenta que el primer premio (de 3500 euros) ha sido declarado desierto.
Han aparecido varios concursos con bases localistas, en las que se aclara que sólo pueden participar autores de tal o cual país/ciudad y han caído mucho las dotaciones económicas de los premios.
Todo entendible, pero lamentable. Esperemos que en este 2013 las cosas cambien y regresen los buenos aires a la literatura de este género que tanto amamos.


En líneas generales, lo más destacable del año pasado fue, sin dudas, la publicación de la antología Terra Nova, que busca escalar alto y tiene con qué conseguirlo. También cabe mencionar las publicaciones de la revista local Próxima que ya va por el número 16, y la española Calabazas en el Trastero (de carácter fosco) que va por el 12, que se mantienen firmes en sus lugares, publicando material de calidad y gran diversidad de autores.
Por el lado de las publicaciones online, Axxón siempre está presente, Ociozero, Revista NM y los blogs de Gaut vel Hartman son las que más he visitado, aunque tengo tendencia a leer offline.

En fin, el 2012 fue un año difícil pero soportable, árido pero no desértico, nuboso pero con filtraciones de luz solar.

17 octubre 2012

Antología Terra Nova


Siempre que me encuentro con un emprendimiento serio en favor del género fantástico, lo celebro y, si está en mis posibilidades, lo publicito y recomiendo.

En este caso les hablo de la antología Terra Nova, que  nace en estos momentos de la mano de dos grandes editores del género: Mariano Villarreal (Literatura Fantástica) y Luis Pestarini (Cuásar). Terra Nova surge del deseo y del esfuerzo de estos dos amantes de la literatura fantástica (y de un buen grupo de trabajo alrededor, entre traductores, escritores, maquetadores, etc) y apunta a cubrir la necesidad, siempre vigente, de publicaciones de literatura de calidad y renombre internacional.

En este primer número incorpora relatos y novelas cortas multipremiados, y cuentos inéditos de escritores reconocidos de nuestra lengua, con los que se convierte, sin lugar a dudas, en un excelente regalo para las próximas fiestas y en un ejemplar para disfrutar y atesorar.

Como dije, la antología está dando sus primeros pasos y necesita de suscriptores que colaboren comprando anticipadamente su ejemplar para poder programar un nuevo número.

Les dejo las palabras de los organizadores sobre el contenido del primer volumen y las formas de suscripción:


Plazo de suscripción a la antología Terra Nova

(de momento, solo para España; disculpas al resto)

El sábado 13 de octubre tuvo lugar la presentación oficial de la antología de ciencia ficción contemporánea Terra Nova dentro de los actos correspondientes a la XXX HispaCon / II ImagiCon. Se espera tener ultimado el libro en diciembre de 2012, poco antes de la campaña de Navidad. El índice consta de los siguientes contenidos:


- Portada, por Ángel Benito Gastañaga (España)

- Presentación, por Luis Pestarini y Mariano Villarreal (Argentina – España)

- "El zoo de papel" (The Paper Menagerie), de Ken Liu (Estados Unidos)

premio Nebula de relato corto 2011

premio Hugo de relato corto 2012

finalista del premio Locus de relato 2012

finalista del premio Theodore Sturgeon Memorial 2012

finalista del premio World Fantasy 2012

- "Deirdre", de Lola Robles (España)

- "Recuerdos de un país zombi", de Erick J. Mota (Cuba)

- "Enciende una vela solitaria", de Víctor Conde (España)

- "Cuerpos", de Juanfran Jiménez (España)

- "Un día sin papá" (A Day Without Dad), de Ian Watson (Gran Bretaña)

- "Memoria", de Teresa P. Mira de Echeverría (República Argentina)

- "The Lifecycle of Software Objects", de Ted Chiang (Estados Unidos)

premio Hugo de novela corta 2011

premio Locus de novela corta 2011

finalista del premio Nebula de novela corta 2011


PVP: 15€
Páginas: 250 aprox.
Formato: 15,5x22cm en rústica con solapas
ISBN: (en tramite)
ebook: próximamente

Blog: http://novaficcion.wordpress.com

Contacto: novaficcion@gmail.com

Enero será tiempo de evaluar el éxito del proyecto y decidir si compensa el esfuerzo de editar un nuevo volumen. Desde luego, contenidos no nos faltan como para completar otro libro espectacular. Así, podemos avanzar la novela corta "The Man Who Ended History" de Ken Liu (finalista de los premios Hugo, Nebula y Theodore Sturgeon Memorial en 2012), dos excepcionales relatos extranjeros más de escritores de primera fila, y material autóctono de gran calidad de escritores sobradamente conocidos.

Si desean apoyar la existencia y continuidad de este proyecto, suscríbanse ahora (http://novaficcion.wordpress.com/suscripciones/) para que podamos calcular la tirada lo más exactamente posible (en todo caso, antes del 1 de diciembre de 2012), y ayúdennos a darlo a conocer en los medios a su alcance: blogs personales, redes sociales, foros de Internet, tertulias, amigos. Editaremos también una pequeña cantidad de ejemplares con destino a librerías especializadas y algunos eventos, pero no garantizamos la reimpresión de ejemplares una vez éstos se agoten.

Los seleccionadores


Mis mejores deseos para esta iniciativa.

11 octubre 2012

La literatura online en baja

Que la literatura en general está cada día más olvidada, es una verdad sin discusión (basta un pequeño muestreo en el círculo de amigos para darse cuenta de esto), pero que la recién nacida literatura digital online esté cayendo peligrosamente a niveles absurdos es un síntoma de algo más.

Recientemente hubo una polémica interesante en el foro de Axxón (foro bastante olvidado también desde la aparición de Facebook), en la que se preguntaban y respondían los intervinientes sobre por qué los cuentos publicados en esta excelente revista de ciencia ficción y fantasía recibían tan pocos comentarios de los lectores, siendo que hay material de primera (cuentos ganadores de premios Hugos y Nebulas entre otros) y ofrecido en forma totalmente gratuita. Siendo los foreros colaboradores de la revista o ex colaboradores, es interesante ver que la mayoría se regañaba la falta de lectura online y en algún caso, el poco interés que le generaba leer lo publicado.
Personalmente quise intervenir en la charla, pero mi mensaje desapareció en el camino, y para cuando lo descubrí, el tema se había enfriado. Lo que quise exponer en el mensaje es más o menos lo que escribo aquí:

En el año 2006 los blogs (como éste) estaban de moda y era natural escribir comentarios en ellos o participar en alguna polémica por este medio, pero hoy en día, con las redes sociales actualizándose a cada instante, este método de respuesta "lenta" es cosa del pasado. Los comentarios a los cuentos que Axxón permite recién ahora, están un poco pasados de moda. En definitiva, la falta de respuesta es un problema técnico.

Ahora bien, que los lectores no publiquen sus pareceres en la revista es una cosa, pero que la cantidad de visitantes (lean o no lo publicado) haya caído en esta y otras revistas online en los últimos tiempos, también indica que toda esta forma de lectura "lenta" está desapareciendo, ahogada por el continuo -y absurdo- fluir de la información en las redes sociales. Es cosa de la vorágine que moviliza a la web, es la "movida" de estos tiempos, una suerte de evolución (discutible, por supuesto, pero evolución al fin).

Por último, si agregamos el carácter gratuito que siempre ha caracterizado a la revista, obtendremos una respuesta demoledora: la gente esta comenzando a tener prejuicios por lo gratuito.
Lamentablemente, la web se ha colmado de contenido gratuito de muy baja calidad, y esto ha repercutido en gran forma en el público lector. Hay una pérdida notable de confianza. Desilusión, sería la palabra exacta. Cuando la literatura online recién aparecía a los ojos del mundo había una gran ilusión por lo que se podría leer aquí o allá, de este u otro autor, pero ahora ese interés se ha perdido.
Por contrapartida, ha resurgido levemente la edición en papel (paga), porque de alguna manera, parece poder garantizar ese mínimo nivel de calidad que el lector espera encontrar.
¡Y sin embargo el nivel de la revista es muy alto aún! ¿Por qué la gente no la lee en la medida que se lo merece? Habrá que recuperar la confianza de la gente e incentivar el interés por el producto. habrá que publicitar de otra manera. No lo sé, no es mi área, pero imagino que por ahí vienen los tiros.

Y regresando al tema que motiva la entrada, si la literatura online está en baja, ya sea por la desilusión del lector, porque leer en la PC irrita los ojos, porque los e-readers + los e-books son carísimos en comparación con el papel, o por lo que sea, quizás haya que buscar la forma de migrar a tiempo para que esta forma de arte tan preciada no se pierda en un cúmulo de insensateces.

En pos de esto se han hecho una serie de intentos:
  • Los audiocuentos aparecieron y desaparecieron casi al mismo tiempo, y ahora son apenas una curiosidad (yo tengo uno en mi página, como curiosidad).
  • Los concursos de cuentos para celulares demostraron poco interés en el público.
  • Los microcuentos parecen ganar terreno, pero tienen que encontrar un rumbo adecuado en el mercado editorial.
  • Los ebooks están condenados por la codicia de las editoriales. Son un buen producto, pero corren a la sombra del papel, y parece que esa sombra no se extinguirá pronto.
Quizás la solución a la lectura online venga de la mano de las propias redes sociales. Quizás alguien halle la manera de interesar a los lectores desde "adentro". ¿Y por qué no Axxón, que se ha caracterizado por ser una revista de vanguardia, que se ha adapatado muy bien al paso del tiempo y a la evolución tecnológica?




15 agosto 2012

Certamen miNatura - Relatos Presentados

Desde el momento mismo de su recepción, los relatos presentados al certamen miNatura (Certamen Internacional de Microcuento Fantástico de hasta 25 líneas de extensión) pueden ser leídos en el blog creado para tal efecto .

La idea, si bien no difiere mucho de otros concursos, tiene la particularidad de que no hay un voto del público que sirva de filtro. Este detalle me parece fundamental a la hora del fallo definitivo, porque el voto del público suele ser intencionado y poco crítico, y puede dejar fuera de instancias finales a relatos realmente valiosos.

Por el contrario, en el presente caso, un jurado elegirá al ganador y las menciones, y se leerá TODOS los relatos (si bien son bastante cortos, son 136).

Lo que el público sí puede hacer es leer los cuentos presentados, pasarse un rato entretenido, e ir haciéndose una lista mental de sus predilectos.

El veredicto se dictará el 28 de setiembre y hasta ese momento hay tiempo para darse una vuelta por el blog y leer los microcuentos.

Por cierto, hay uno mìo participando, bajo seudónimo, claro, y aunque dudo que descubran cuál es, espero que esté presente en esa lista mental.

22 julio 2012

Finalista del Avalón

Nuevamente un relato mío se ha colado entre los finalistas de un premio internacional del género fantástico, el premio Avalón 2012. Se llama Todos aman a Gupta y es de pura CF. Era una apuesta difícil porque es un relato corto de 2500 palabras (el límite es 8000) y de un género que no es el favorito en el certamen. De todas maneras que haya llegado a esta instancia me colma de alegría y, considero, es un motivo de festejo.
Si fueran los juegos olímpicos, esto sería estar en el podio...

05 julio 2012

Ciclos que se cumplen y otros que comienzan

Revisando la lista de enlaces que sugiero en el blog -y que me sirve de hoja de ruta cuando "salgo" a ver qué hay de nuevo- noto que es hora de hacerle unos cuantos cambios. Esto significa que en el último año y medio se ha movido bastante el panorama literario y que, por lo tanto, la lista se encuentra un tanto desactualizada. No es normal que esto ocurra. Al menos no con esta celeridad. Quizás sea un signo de las dificultades económicas que se viven en muchos países, que obligan a recortar gastos por donde se pueda y a focalizar esfuerzos en donde sea fructífero. También cabe la posibilidad de que el creciente desinterés por la lectura online esté haciendo de las suyas; que la ligereza con que se tratan en las redes sociales los temas que antes motivaban extensos artículos y encendidas discusiones acabe por achatarlos y minimizarlos. No lo sé, pero imagino que todo esto influye.
Lo cierto es que debo eliminar de la lista sitios muy renombrados como BEM Online, Literatura Prospectiva y NGC3660, y quitar otros que venía arrastrando con la esperanza de un resurgimiento: AEFCFT, Sinergia y Golwen. Por otra parte, hay nuevos sitios y blogs (y no tan nuevos, pero que he descubierto recientemente) que debo agregar. Algunos asoman tímidamente al mundo virtual y otros demuestran fuerza y proyección: Terra Nova, Diálogos, Noticias de CF y Certámenes Literarios Minatura. Existen otros que han aparecido y desaparecido en este mismo año y medio al que hago referencia y que, por lo tanto, sólo puedo mencionar. Ahora sólo recuerdo a Criticones, pero hay más que tal vez agregue después.

Paralelamente a la aparición y desaparición de sitios y revistas se puede mecionar la caída de la editorial NGC3660, la cada vez más distanciada edición de Cuásar, la desaparición de Libro Andrómeda, y por mencionar colecciones donde me publicaron, la desaparición de Visiones y Fabricantes de Sueños. Por el lado del haber, el sello con mayor fuerza es Saco de Huesos, orientado al terror pero que tiene presente a la fantasía y la CF, y Sportula, que editará las antologías de Terra Nova, más allá de las obras de Rodolfo Martínez que siempre edita. Un tratamiento aparte merecen las ediciones en formato ebook de Grupo Ajec, reunidos en un sitio llamado FiccionBooks, y el creciente número de libros electrónicos en la archiconocida tienda Cyberdark.
Asimismo los premios y concursos que mantenían relación con los citados sitios y revistas desaparecidos han corrido similar suerte. Son de destacar el Premio Andrómeda, los premios Tauzero y Aullidos. El premio UPC, por lo pronto, parece continuar ya que hace poco se falló el del presente año, aunque con muy poca difusión y sin edición de obras ganadoras. En cambio han surgido nuevos certámenes con premio monetario y/o publicación de antologías que deseo destacar: los premios Terbi, Calabazas en el Trastero, Historias Asombrosas de ScifiWorld y Descubriendo Nuevos Mundos.

Visto lo presente debo reiterar que me resultaron llamativos los cambios que han sufrido las propuestas de literatura de género en estos últimos tiempos, pero completamente entendibles. Asi como todo cambia, que yo cambie no es extraño...